Punto de encuentro sobre la energía y las implicaciones que tiene en la sociedad, en cuanto a la ecología, economía, tecnología, geopolítica... Aunque estamos todos pensando en energía transformada (gasoil, electricidad...), las formas directas como son los efectos del Sol o la temperatura en plantas y animales...pues también. Con aclarar dudas y compartir curiosidades del asunto, sobre todo cuando se toca la política, podremos darnos por contentos.
domingo, 10 de abril de 2011
Chernobyl y ahora Fukushima Daiichi
La destrucción de tres de los cuatro reactores de Fukushima Daiichi como consecuencia de los daños que desencadenó el maremoto del dia once de marzo de 2011 parece suponer un duro revés para los que promueven la utilización e incluso la extensión del uso de la energía nuclear. Hemos dejado pasar unas semanas para comentar todo esto, dada la obscuridad informativa de los primeros días -que en cierta medida sigue vigente- y evitar también los efectos emocionales iniciales, en pro y en contra, que siempre nublan el raciocinio, sea cual sea la posición de partida. La situación actual, ya bastante estable en cuanto a la dinámica nuclear de los reactores #1,#2,#3 es abrumadora: los núcleos están dañados, hay pérdida de contención y por tanto fuga de productos radioactivos -altamente radioactivos y tóxicos- al exterior, fundamentalmente por via liquida al mar. Todo ello después de las explosiones de hidrógeno que acabaron con los respectivos edificios exteriores. Estos tres reactores, evidentemente irrecuperables para la producción, quedarán durante muchos años como otro ejemplo de la peor faceta de la industria nuclear, a la altura de Chernobyl y otros basureros radiactivos del planeta. El otro reactor, en la unidad #4, que se encontraba en parada -con todo el combustible fuera del reactor en contendores de almacenamineto, racks, para recarga- durante la catástrofe, ha quedado al margen de la destrucción total, aunque también ha emitido humos radiotóxicos. Estamos aún lejos de poder precisar el alcance -radiactivo, humano, económico, industrial- de estos accidentes terribles. Intentaremos ir comentando hechos y analizando consecuencias en esta nueva fase que ahora, al igual que ocurrió tras Three Mile Island (1979), tras Chernobyl (1986), se abre. De todas formas, y aunque pueda parecer sorprendenete, lo ocurrido en Fukushima Daiichi no debería determinar una opinión, una postura con respecto a la energía nuclear. Al menos no en paises del primer mundo con dilatada experiencia en su uso para generación de electricidad. Voy a explicarme: no hacía falta un Fukushima para desprestigiar a lo nuclear, pues ya debería estarlo por varios motivos, que esbozo a continuación. El accidente de Fukushima ha sido provocado, es cierto, por un suceso extremamente improbable, un tsunami impredecible y devastador, a pesar de lo cual la central sólo ha fugado "un poquito" -muchísimo menos que Chernobyl, de momento-, no se han producido "casi"víctimas ni "extensos efectos medioambientales". Los defensores de lo nuclear ven incluso en todo ésto una prueba de la seguridad de la energía nuclear, y por tanto una prueba -bien real-de viabilidad y un espaldarazo a su mayor desarrollo por lo largo y ancho del planeta. Pero no son necesarios Fuksuhimas ni Chernobyles para explicar por qué la enegía nuclear no es, no debe ser una opción para produicr electricidad. Hay fundamentalmente tres tipos de motivos: > Económicos: el precio de producción, incluyendo los costes de todo el ciclo del combustible -aún desconocidos-, son los más altos, en comparación con carbón, gas,...y por supuesto eólica de potencia. > Tecnológicos y de seguridad de aprovisionamiento: sólo unos pocos paises disponen de todo el ciclo industrial: reactores, laboratorios de apoyo, industria auxiliar, conversión y enriquecimiento, minería... > Estratégicos: el ciclo de vida de una central -o visto de otra forma, de la energía que ha producido en sus años útiles-, desde su planificación hasta el desmantelamiento y gestión de los residuos producidos se extiende a lo largo de muchas -decenas, cientos?- de generaciones. Sólo las incertidumbres asociadas al final de ciclo -sociales, financieras- que siguen abiertas, servirían para descalificar, aplicando un elemental principio de precaución, tanto en lo humano como -sí- en lo financiero, para descalificar a la energía nuclear para la generación de electricidad. Y es que la electricidad se puede generar por fuentes muy distintas por sus efectos y por sus costes a la nuclear. Y sin tener que esconder a la sociedad, al ciudadano contribuyente los auténticos "precios" que está pagando sin saberlo, sea en el recibo de la luz o via presupuestos del Estado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario